Me dejé maravillar e invadir con su belleza a paso rápido y con el crujir de las hojas de otoño que hacían una imágen demasiado impactante en ese callejón bajando el cerro por esa larga escalera y de pronto vi mil imágenes más por mi mente recordé esos días tan bellos y quize revivirlos.
Aluciné con pieles desnudas cubiertas con un manto de hojas.
martes, 12 de junio de 2007
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